Autocontrol de Cryptosporidium en piscinas

cryptosporidium

Guía de prevención para evitar criptosporidiosis

El Cryptosporidium es un parásito protozoario que afecta la salud en piscinas y aguas de baño. Se transmite por agua contaminada con heces y provoca síntomas gastrointestinales. La resistencia al cloro dificulta su eliminación, pero el uso de sistemas de ultravioleta es efectivo para combatirlo. Implementar medidas de desinfección, higiene y formación del personal es esencial para prevenir la transmisión de Cryptosporidium.

Antecedentes del Cryptosporidium en piscinas

El Cryptosporidium es un parásito protozoario que ha generado preocupación en el ámbito de las piscinas debido a su impacto en la salud pública. Se transmite a través del agua contaminada con heces infectadas, lo que ha llevado a un aumento de infecciones gastrointestinales en países desarrollados.

Impacto del Cryptosporidium en la salud pública

La presencia de Cryptosporidium en piscinas y aguas de baño ha provocado un incremento en los casos de criptosporidiosis, una enfermedad caracterizada por síntomas como fiebre, dolores intestinales y diarrea. Estos brotes de infecciones han generado una preocupación en la industria turística y en los encargados de mantener la calidad del agua en instalaciones públicas.

Transmisión y síntomas de la criptosporidiosis

La criptosporidiosis se caracteriza por síntomas como diarrea acuosa, dolor abdominal y náuseas, lo que puede arruinar cualquier día de diversión en la piscina. Además, los ooquistes de Cryptosporidium pueden sobrevivir en el agua durante meses, incluso resistiendo los niveles normales de cloro utilizados para la desinfección de piscinas.

Estadísticas de infecciones por Cryptosporidium

Según estudios epidemiológicos, en España se registraron 582 infecciones por Cryptosporidium en el año 2015, mientras que en Estados Unidos los brotes de infecciones en piscinas se han duplicado desde el año 2014. Estas cifras reflejan la importancia de implementar medidas de autocontrol y prevención para reducir el riesgo de contagio por este parásito en entornos acuáticos.

En el año 2023, se han registrado un aumento alarmante de los casos de criptosporidiosis en España, especialmente en la Comunidad Valenciana, donde se ha detectado la mayor incidencia.

Resistencia del Cryptosporidium y medidas de autocontrol

El Cryptosporidium presenta una notable resistencia a los niveles habituales de cloro utilizados en piscinas, lo que dificulta su eliminación efectiva y supone un desafío para mantener el agua libre de este parásito.

Medidas de autocontrol y prevención en piscinas

Implementación de medidas de desinfección efectivas

Ante esta situación, es crucial adoptar medidas preventivas para evitar brotes de criptosporidiosis en nuestras piscinas. La clave está en una combinación de recirculación eficiente del agua, filtración óptima y desinfección secundaria .

La recirculación adecuada del agua, junto con una óptima filtración y coagulación, es fundamental para eliminar los ooquistes de Cryptosporidium del agua de la piscina. Además, la desinfección secundaria mediante ozono o luz ultravioleta juega un papel crucial en el control de este parásito resistente.

Es esencial que los responsables de las piscinas y los profesionales de mantenimiento tomen medidas concretas para garantizar la seguridad de los usuarios. Desde el diseño adecuado de las instalaciones hasta la implementación de sistemas de tratamiento de agua eficientes, cada detalle cuenta en la lucha contra Cryptosporidium.

Formación del personal y normativa de seguridad en piscinas

La formación del personal encargado de mantener la calidad del agua en las piscinas es fundamental para asegurar la efectividad de las medidas de autocontrol y prevención.

Es importante que el personal esté capacitado en el manejo de los sistemas de desinfección, en la detección de posibles situaciones de riesgo y en la aplicación de las medidas correctivas necesarias. Además, es necesario que se cumpla con la normativa de seguridad establecida para garantizar la protección de la salud de los usuarios y prevenir la transmisión de enfermedades.

El Cryptosporidium presenta una notable resistencia a los niveles habituales de cloro utilizados en piscinas, lo que dificulta su eliminación efectiva y supone un desafío para mantener el agua libre de este parásito.

Medidas de autocontrol y prevención en piscinas

Implementación de medidas de desinfección efectivas

Ante esta situación, es crucial adoptar medidas preventivas para evitar brotes de criptosporidiosis en nuestras piscinas. La clave está en una combinación de recirculación eficiente del agua, filtración óptima y desinfección secundaria .

La recirculación adecuada del agua, junto con una óptima filtración y coagulación, es fundamental para eliminar los ooquistes de Cryptosporidium del agua de la piscina. Además, la desinfección secundaria mediante ozono o luz ultravioleta juega un papel crucial en el control de este parásito resistente.

Es esencial que los responsables de las piscinas y los profesionales de mantenimiento tomen medidas concretas para garantizar la seguridad de los usuarios. Desde el diseño adecuado de las instalaciones hasta la implementación de sistemas de tratamiento de agua eficientes, cada detalle cuenta en la lucha contra Cryptosporidium.

Formación del personal y normativa de seguridad en piscinas

La formación del personal encargado de mantener la calidad del agua en las piscinas es fundamental para asegurar la efectividad de las medidas de autocontrol y prevención.

Es importante que el personal esté capacitado en el manejo de los sistemas de desinfección, en la detección de posibles situaciones de riesgo y en la aplicación de las medidas correctivas necesarias. Además, es necesario que se cumpla con la normativa de seguridad establecida para garantizar la protección de la salud de los usuarios y prevenir la transmisión de enfermedades.

Información a los usuarios

Es esencial comunicar mensajes claros a los usuarios para prevenir la contaminación del agua en la piscina. Estas medidas incluyen:

  Ducharse antes de entrar a la piscina, preferiblemente con jabón y en vestuarios cerrados.

  Verificar que no haya materia fecal en la piel.

  Lavarse las manos siempre después de cambiar pañales o usar el baño.

  Llevar a los niños al baño antes de nadar y ofrecerles pausas frecuentes para ir al baño.

  Los niños que no estén entrenados en el uso del baño deben usar pañales especiales para nadar, no deben nadar desnudos ni usar pañales normales.

  Utilizar las instalaciones designadas para cambiar pañales, evitando hacerlo en las zonas de la piscina.

  No beber agua de la piscina.

  Evitar nadar si se tiene diarrea.

  No nadar durante al menos 48 horas después de que la diarrea haya desaparecido.

  Las personas diagnosticadas con criptosporidiosis no deben nadar durante al menos 2 semanas después de que los síntomas hayan cesado.

Cómo cumplir con la normativa de autocontrol de Cryptosporidium

De acuerdo con el Real Decreto 742/2013, es imperativo que los titulares de piscinas adopten medidas específicas para garantizar la seguridad y calidad del agua.

Este protocolo de autocontrol debe abordar diversos aspectos, como el tratamiento del agua, el mantenimiento, la limpieza y desinfección, así como la seguridad y buenas prácticas. Además, la normativa establece que, ante la sospecha de riesgo para la salud pública, la autoridad competente puede exigir la inclusión de parámetros adicionales en el protocolo.

Un diseño de las instalaciones que garantice la eficacia del tratamiento

Para asegurar la eficacia del tratamiento del agua, es esencial diseñar las piscinas de manera que permitan la renovación constante del agua, limitando así la acumulación de contaminantes. Una circulación adecuada, junto con un diseño hidráulico específico para cada piscina, garantiza que el agua tratada llegue a todas las áreas de la piscina, evitando la concentración de contaminantes.

Se recomienda que del 75% al 80% del agua reemplazada se tome de la superficie (donde se produce la mayor contaminación), y el resto del fondo de la piscina.

Filtración para evitar criptosporidiosis

Los filtros de las piscinas desempeñan un papel crucial en la eliminación de contaminantes y microorganismos, incluido Cryptosporidium. Es fundamental mantener una filtración adecuada, ajustando la velocidad de filtración según las necesidades de cada piscina y realizando retrolavados regulares para eliminar las impurezas acumuladas.

Velocidad de filtración

En general, la eficiencia de filtración se reduce a medida que aumenta la velocidad de filtración por lo que los filtros de velocidad baja o media son más eficaces.

En aquellas piscinas que ya dispongan de filtros de alta velocidad se tendrá que ajustar el lavado a contracorriente (frecuencia mayor a la semanal) y la adición de coagulantes (polielectrolitos catiónicos).

Lavado a contracorriente del filtro

El procedimiento de limpieza inversa de los filtros de velocidad media/baja debe llevarse a cabo al menos una vez por semana o con mayor regularidad según la indicación del cambio de presión en el filtro y conforme a las instrucciones proporcionadas por el fabricante de los filtros utilizados.

En los filtros de alta velocidad, puede ser requerido el lavado inverso más frecuentemente en base a la diferencia de presión, aunque nunca debe excederse de una vez al día.
No debe hacerse mientras la piscina esté en uso y el agua debe pasar por el filtro varias veces antes de su nuevo uso.

Coagulación

El uso de coagulantes durante la filtración es esencial para eliminar bacterias y parásitos como Cryptosporidium y Giardia, que de otro modo podrían pasar a través del filtro. Un sistema de filtración eficaz con coagulación elimina más del 90 % de los ooquistes de Cryptosporidium en una sola pasada.

La dosificación del coagulante idealmente debe ser automatizada y continua, manteniendo un pH por debajo de 7,5 para garantizar su eficacia. Por lo tanto, se recomienda agregar coagulantes a los procesos de filtración.

Indicaciones para un adecuado mantenimiento y filtración del filtro

El mantenimiento de los sistemas de filtración en instalaciones con piscinas, especialmente para niños pequeños, es crucial y debe seguir ciertas pautas:

  Se deben tener sistemas de filtración separados para cada piscina.

  El retrolavado debe realizarse al menos una vez por semana, con mayor frecuencia si la presión del filtro es alta o si hay una alta carga de usuarios.

  Diferencias de presión superiores a 5 psi, 3,6 kg/m2 o de 3 a 5 metros indican un filtro sucio y la necesidad de retrolavado.

  La duración del retrolavado debe seguir las especificaciones del fabricante y continuar hasta que el agua de lavado salga clara.

  Todos los filtros de cada piscina deben retrolavarse el mismo día después del cierre para eliminar cualquier partícula resultante del proceso, incluyendo ooquistes de Cryptosporidium.

  Se debe rellenar la piscina con agua corriente solo después de completar el retrolavado.

  Las inspecciones anuales son necesarias para evaluar la cubierta y el medio filtrante de los filtros.

Tasa de recirculación y período de rotación

La tasa de recirculación y el período de rotación son fundamentales para el diseño y la evaluación de plantas de tratamiento de agua. La tasa de recirculación representa el flujo de agua hacia y desde la piscina, mientras que el período de rotación es el tiempo necesario para que todo el volumen de agua pase por el tratamiento y regrese a la piscina. Un período de rotación más corto indica un mejor tratamiento del agua.

Conocer estos valores es crucial para establecer medidas correctivas en caso de contaminación con heces líquidas en la piscina.

Desinfección secundaria para eliminar microorganismos resistentes

Se recomienda que las piscinas incluyan los llamados sistemas de desinfección secundaria . La desinfección secundaria mediante ozono o radiación ultravioleta (UV) es fundamental para eliminar microorganismos resistentes, como Cryptosporidium.

Estos sistemas deben diseñarse y mantenerse correctamente para garantizar una desinfección eficaz del número de ooquistes en casa paso y así proteger la salud de los usuarios.

Autocontrol Piscinas te ayuda a cumplir con la normativa y a evitar riesgos en tu instalación acuática

Ante el riesgo que supone la contaminación por Cryptosporidium y otros patógenos en las piscinas, es crucial que los titulares de las instalaciones adopten medidas rigurosas de control:

Protocolo de Autocontrol que contemple los capítulos de:

  • Tratamiento del agua de cada vaso.
  • Control del agua.
  • Mantenimiento de la piscina.
  • Limpieza y desinfección.
  • Seguridad y buenas prácticas.
  • Plan de control de plagas.
  • Gestión de proveedores y servicios.

SILOE Autocontrol Piscinas:

  • Software que permite registrar los parámetros diarios y analíticas de laboratorio mensuales implantando un completo sistema de control de calidad.
  • Genera alertas ante valores fuera de rango y días sin medición.

Solo mediante un enfoque integral y el cumplimiento estricto de la normativa vigente podemos garantizar piscinas seguras y saludables para todos. En Autocontrol Piscinas te ofrecemos la solución.

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