La formación para el uso de desfibriladores en reanimación en piscinas

Reanimación en piscinas

Cada año se producen en España miles de muertes por parada cardiorrespiratoria (PCR) fuera de los hospitales. Una actuación precoz de las personas presentes en el momento de la parada podría salvar la vida de estas víctimas en muchas ocasiones. Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos testigos son incapaces de actuar adecuadamente por falta de formación.

Según el Manual de Soporte Vital Básico y Utilización del Desfibrilador Externo Semiautomático (DESA), el simple hecho de iniciar una rápida y correcta maniobra de compresión/ventilación podría duplicar o triplicar las posibilidades de supervivencia.

Una gran parte de las paradas cardiorrespiratorias se inician con una arritmia, denominada fibrilación ventricular, y la única vía para revertir esta anomalía es la desfibrilación, aplicar una descarga eléctrica en el corazón de la víctima.

Las recomendaciones internacionales sobre reanimación cardiopulmonar (RCP) insisten en la importancia de la utilización de los desfibriladores lo más precozmente posible y de la correcta realización de las maniobras de la reanimación cardiopulmonar para disminuir la elevada mortalidad en los casos de PCR, mientras se aguarda la llegada de Emergencias 112.

Cuando se produce el accidente cardiovascular, el primer paso de las personas que están cerca debe ser siempre el de llamar al teléfono de Emergencias 112, está así establecido por la normativa; pero mientras llega, el personal formado deberá utilizar el desfibrilador semiautomático que en la región debe estar visible,

La formación en RCP, clave para el futuro

El gran reto en todo el territorio nacional para evitar, en la medida de los posible, estas muertes por PCR es equipararnos a otros países europeos actuando en dos direcciones estratégicas. La primera de ellas, incrementando la disponibilidad de DESA en lugares de gran concurrencia de personas (aeropuertos, centros comerciales, auditorios, etc…) o de elevado riesgo (gimnasios, piscinas, instalaciones deportivas). En segundo lugar extendiendo la formación en RCP al mayor número de personas posible.

Y es que, mientras en Europa los desfibriladores se sitúan en lugares visibles y accesibles para el uso de cualquier ciudadano, en España, suele reservarse su utilización al personal que previamente se ha matriculado en un curso acreditado para el manejo de la situación. En general, pueden desempeñar el manejo del DESA el personal de seguridad y vigilancia, entrenadores y socorristas en el caso de las piscinas, trabajadores del lugar donde se haya instalado e incluso dependientes de tienda.

La ventaja de la formación en reanimación en piscinas

La ventaja de poseer unos conocimientos y entrenamiento previos garantizan un mejor uso y un mayor control de una situación que se por sí, siempre es muy tensa. La formación es una medida de seguridad, en definitiva, para evitar intentos de personas sin formar ante una emergencia e, incluso, bromas de mal gusto.


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