Las infecciones y enfermedades más habituales vinculadas a las piscinas (Parte 3)

Las infecciones y enfermedades más habituales vinculadas a las piscinas ALT

La filosofía de Autocontrol Piscinas es ayudar a las instalaciones acuáticas para que se conviertan en espacios seguros y saludables. Con esta tercera entrada sobre ‘Las infecciones y enfermedades más habituales vinculadas a las piscinas’ (Parte 1) y (Parte 2) damos por finalizado este interesante post sobre como prevenir las afecciones más comunes relacionadas con el uso y disfrute de las piscinas. Te invitamos a que entres y leas estos útiles consejos de prevención.

La dermatitis, las irritaciones oculares o los conocidos papilomas son otra muestra de las enfermedades más fáciles de contraer en una piscina. Vamos a conocer sus síntomas y la manera de prevenirlas con unos sencillos consejos.

Dermatitis

Vamos con la primera, la dermatitis. Esta enfermedad cutánea puede ser causada por Pseudomonas aeruginosas, que es un germen con predilección por medios húmedos. El ‘rash’ (manchas rosadas que suelen picar) se produce tras contacto directo de la piel con agua contaminada unos días después del baño.

Los síntomas son: picor que puede acabar en piel enrojecida y edematosa. Se caracteriza también por ampollas de pus en los folículos pilosos.

Importante no llevar mucho tiempo el bañador húmedo y lavarlo diariamente. Un buen manejo de desinfectante y pH del agua de la piscina puede prevenir esta dermatitis.

Prurito ocular, irritación nasal y/o dificultad para respirar

Sobre todo ocurre en piscinas cubiertas y está provocado por el uso de irritantes como cloraminas en el agua y aire. Con una buena ventilación de la zona esto se evitaría.

Molluscum contagiosum (pox-virus)

Múltiples lesiones cutáneas pequeñas sobreelevadas, de color blanquecino y que cuando son más grandes pueden ser umbilicadas (tener como un pequeño hueco en el centro).

Son muy contagiosas pero no graves y mucho más frecuentes en los niños y en la parte superior del tronco y extremidades.

Tiene varios tratamientos desde tópicos (Imiquimod crema) hasta curetaje (extirpar una a una las lesiones con una especie de cucharilla) y crioterapia (‘quemarlas’ con nitrógeno líquido).

Verrugas vulgares (papiloma virus)

Hasta el 10% de los bañistas se contagian, sobre todo en los pies. Es muy importante la prevención usando siempre zapatillas cuando se está fuera del agua.

Es clásico, aunque no siempre esté presente, la aparición de un punteado negro en la zona de la verruga. El tratamiento es similar a molluscum y además con la aplicación de cremas de ácido salicílico.

Consejos especiales para niños

En el caso de los más pequeños es aconsejable seguir una serie de pautas algo más específicos. Estos son nuestros consejos para evitar este tipo de infecciones en los niños.

  • Lleva a tus hijos al cuarto de baño con frecuencia, sin necesidad de que tengan que pedirlo (aproximadamente cada hora).
  • Cambia los pañales en el cuarto de baño y no junto a la piscina. Los gérmenes pueden propagarse a superficies y objetos en la piscina y alrededor de ésta y propagar enfermedades.
  • Lava a tu hijo minuciosamente (en especial, cerca de las nalgas) con jabón y agua antes de nadar. Todos tenemos cantidades invisibles de materia fecal en nuestras nalgas que terminan en la piscina. No parece más seguro usar pañales especiales para el agua en cuanto a la prevención de infecciones.
  • En los alrededores de la piscina no pierdas de vista a tus hijos en ningún momento. Recuerda, los niños pueden ahogarse en segundos y en silencio.
  • Protege a tu hijo de las quemaduras solares utilizando una crema bronceadora con capacidad de bloqueo de los rayos solares de al menos 15 SPF y protección contra los rayos UVA y UVB, y asegúrate de volver a aplicar la crema bronceadora después del baño. Unas cuantas quemaduras graves pueden aumentar el riesgo de contraer cáncer de piel.
  • No utilices flotadores inflables, sino chalecos salvavidas autorizados para los niños.
  • Incluso en las piscinas inflables de plástico para niños pueden crecer gérmenes. No se aconseja añadir clorina o lejía porque es difícil calcular la proporción a añadir.

Otros cuidados que han de tener los responsables de mantenimiento de las piscinas

  • Limpiar las superficies que rodean las piscinas con agua clorinada, tanto las más cercanas como los parques de juegos alejados del agua por ejemplo. Los gérmenes se pueden diseminar con mucha facilidad en éstos lugares
  • Habilitar zonas específicas para cambio de pañales (que a veces se hace en mesas y sillas en las que luego se va a comer).
  • Y para finalizar, se invita a las agencias de salud pública y al personal de los centros acuáticos a que difundan las recomendaciones para la Prevención de las Enfermedades Transmitidas por el Agua en Lugares Recreativos.

Sigue leyendo: Las infecciones y enfermedades más habituales vinculadas a las piscinas (Parte 1) y (Parte 2)

 

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